martes, marzo 04, 2008

la divina comedia

allí estaba con ella, en medio de tanta gente, nervioso, sintiendo que perdía el tiempo.
¿quién soy yo?
estuvimos todo el rato pegados, no sabía qué hacer, no me atrevía a cogerla, tan sólo a pegar mi cara a su cuello y olerla furtivamente. rozaba su piel con la mía.
-esta canción era la preferida de mi profesor, con el que estuve liada.
-yo odio esta canción.
y la abrace mientras sonaba “our mutual friend”.
fuimos a tribunal, cenamos en el mastropiero, dos pizzas. yo seguía sin atreverme a besarla.
nos sentamos en la vía láctea, en la última mesa de la entrada. yo sudaba, tu bebías coca cola. nos fuimos al coche, limpiaban las calles. te bese en la calle de monteleón, me temblaba todo el cuerpo. nos metimos en el coche, los de la limpieza lo empaparon entero.
te llevé a tu casa, me dijiste que no querías que me fuera todavía, que subiera contigo. subimos.
encendiste la lámpara de lava, la estrella.
esto no funciona. me dijiste.
claro que si.
hubiera sido incapaz de imaginarme tu cuerpo desnudo, el sabor de tu piel y tus besos, tus mordiscos, el olor de tu sudor.
recuerdo la vuelta a casa, sin imaginarme cómo había podido pasar, cómo te habías podido fijar en alguien como yo.
pensando en si al día siguiente ibas a pasar de mi.
¿quién soy yo?




our mutual friend – the divine comedy




fin, de la primera parte.