1. m. movimiento literario y artístico, cuyo primer manifiesto fue realizado por andré breton en 1924, que intenta sobrepasar lo real impulsando con automatismo psíquico lo imaginario y lo irracional.
.jpg)

todo pesa, los parpados, las sábanas, levantarme, levantar las persianas, calzarme las pantuflas.
el peso del cuerpo se multiplica, me han rellenado el cuerpo de plomo, a balazos, como cuando matan alguno del grupo salvaje al final de la película.
ni siquiera tengo ganas de quitarme el pijama, puede que me ponga un albornoz y vaya en pijama y albornoz por la calle, despeinado, hablando entre murmullos y chillando de repente sin venir a cuento.
llevo dos entradas en el bolsillo, para ver a nick cave en barcelona. camino por donde antes vivía, voy por esas pequeñas calles de tráfico imposible, estrechas. paso por la tienda de discos, veo el escaparate y continúo andando. se forma en mi cabeza la imagen mental de ese escaparate, los discos que había, las portadas y los títulos. me doy cuenta que está el “from her to eternity”… noto dentro de mi cuerpo la necesidad de volver sobre mis pasos, de comprar el disco, de hacerme con el, de quitar el envoltorio del vinilo y tenerlo entre mis manos, de llegar a casa y ponerlo en el tocadiscos…
no sabría a qué atribuirlo, casualidades, designios insoldables de nuestra vida.
es de noche, pongo el disco, apago las luces de la habitación y lo escucho.
pienso en ti…
-¿por qué tengo estas manchitas blancas en las uñas papá?
- esas manchitas blancas de tus uñas se llaman mentiras. cada vez que mientes en tus uñas sale una mancha blanca.
mira todas y cada una de sus uñas dos y tres veces.
-esta es de cuando te dije que no había pintado en la pared…
-¿y cómo sabes de qué cosa es cada una de tus mentiras?
-pues es muy fácil papá, yo sé cuando he mentido…
-dame la mano… huuummmm…. esta de cuando le dijiste a mamá que te lo habías comido todo, esta de cuando me dijiste a mí que ya habías terminado los deberes, esta de cuando me dijiste que no te habías comido tu todas las chuches,…
quitando la mano rápidamente de entre las manos del padre.
-¡hala! ¿cómo sabes tu todo eso?
- porque si miro fijamente tus mentiras veo la forma que tienen, y esta tiene forma de verduras, esta otra de cuaderno, y esta de aquí de fresa silvestre…
sigue mirándose las uñas, una y otra vez, sin creerse que su padre haya sabido esas cosas a no ser que sea porque sus mentiras toman forma en sus pequeñas uñas.
clavas una y otra vez un punzón en mi estómago. tus ojos están blancos, la boca abierta, todo tu cuerpo blanco.
despierto, en mi almohada hay sangre. no sé si está saliendo de mi nariz o de mi boca.
puede que sea por la nariz y me haya llegado a la boca y de allí vuelva a salir.
estoy asustado, no me atrevo a levantarme para ir a limpiarme. me da miedo mirarme en algún espejo.
quito la funda de la almohada, me limpio con ella. la dejo en el suelo y me quedo con los ojos abiertos como platos mirando en la oscuridad. todavía queda toda la noche por delante y ni siquiera puedo cerrar los ojos o no pensar en nada.
pastillas para dormir.
me despierto, veo un punzón sobre la mesa del salón. toco la punta y al palpar el frío del hierro el estómago se me hace un nudo, podía notar las veces que entraba y salía de mi, clavándose una y otra vez, destrozándome, desangrándome sin yo hacer absolutamente nada, sin poder moverme.
en mi cuarto hay una silueta que marca la posición de mi cadáver. esta noche se ha cometido mi asesinato, nadie lo va a investigar, yo ya no sé si sigo vivo o ya estoy muerto y vagando por esta casa.
-¿has adelgazado?
-tienes que comer…
-estás muy delgado, ¿no?
-¡que poco has comido hoy!
-¿por qué no comes?
-te estás quedando canijo.
-come algo, hijo.
-estás perdiendo mucho peso.
-algún día tendrás que comer.
-¡que delgado estás!
-cómete eso.
-¡desayuna algo!
-no te vayas sin cenar.
-¿no te vas a comer eso?
.
.
.
levanta su mano hacia ella, haciendo un amago de golpe, mis ojos se fijan en la escena, y cuatro ojos más se fijan en mí. unos, húmedos llenos de miedo, otros, completamente fuera de sitio, rojo sangre.
-¿qué miras gilipollas? ¿qué haces aquí? ¡te voy a matar hijoputa!.
-¡para!, ¡déjale!,…
hablan en ruso y dejo de entender, sigo caminando, a mi espalda:
-¡hijoputa, maricón!, hijoputa ya te veré…
sigo caminando hasta llegar a casa. me quito la ropa para ponerme el pijama y me hago un ovillo en la cama.
adoro la magia de la noche de reyes.
me empeño en intentar expresar con palabras lo que, a veces, no es necesario. la forma que tengo de mirarte debería bastar, las cosas que hago por verte sonreír, las que hago para que no estés triste. la forma en la que te busco, la forma en la que intento rozarte, las veces que me quedo mirándote fijamente.
busco palabras porque estoy convencido de, que todo lo que rodea a estas palabras, se debe de perder en algún punto desde que salen de mi hasta que intentan llegar a ti.
el tiempo que he estado sin ti es tiempo perdido, el tiempo que estoy sin ti es tiempo perdido.
recuerdo las siestas del verano, de fondo, siempre, la misma canción, una y otra vez.
recuerdo las promesas, que nacieron para ser olvidadas.
recuerdo los días de playa, recuerdo el mar. recuerdo las flores, los helados de por la tarde, el sol poniéndose cuando volvíamos a casa.
recuerdo la sal en tu piel.
recuerdo tus besos, cuando no eran robados, cuando los recibía porque si, como una ley irrevocable de física.
recuerdo todas las horas que he pasado contigo, vienen a visitarme constantemente.
hay mañanas en las que la casa está sola. abro los ojos he intento remolonear, nunca puedo, tengo que levantarme inmediatamente y ponerme a hacer cosas para no pensar en ti.
no desayuno, escucho música, me ducho, me visto y procuro estar en la calle lo antes posible. camino por el barrio antes de irme a trabajar. a veces no sé ni que hora es, a veces he tenido que pararme porque ni siquiera sabía dónde estaba.
las mañanas de este invierno me despiertan, me quitan el edredón de un tirón, me tiran de la cama y, mientras intento sobrevivir, me susurran al oído hasta la hora de acostarme: “espera a la primavera”.
mi vena azul de la muñeca se mueve, yo la observo, no duermo. toma una galleta en la que está escrito “cómeme”. puedo notar las escasas palpitaciones de mi corazón, convertido en una pasa, estrujado y arrugado. mi vena azul apenas se mueve, no puedo ni imaginarme qué hora es.
cambio de posturas mil veces, me quedo acostado sobre mi lado izquierdo. tomo otra galleta. apenas bombea sangre ya el corazón, mis ojos abiertos, como dos grandes rosellones de una catedral.
tomo una galleta más, mi vena azul de la muñeca se paraliza, ya no noto a mi corazón, ya se cierran los ojos, todo se funde a negro.
-esa talla te queda bien.
-pero es un poco oscuro.
-es negro… aquí tienes otro color.
-sujeta.
-te queda de puta madre.
-me lo voy a llevar.
-sabes que ahora mismo todo el mundo en la tienda piensa que somos maricas…
-que piensen lo que quieran, me toca los huevos lo que piense la gente.
esto no es ropa... esto son “objetos embellecedores que aumentan la estima en momentos de depresión”.
una sartén, enciendo el fuego, es mejor cocinar con fuego que con vitrocerámica. vuelco el tupper de las setas, un poco de aceite de oliva cae despacio, las setas empiezan a freírse, y mientras lo hacen corto un poco de tomate y lo añado al plato, con sal, aceite de oliva y orégano.
rompo un huevo en el canto de la sartén, revuelvo con un tenedor el huevo y las setas, añado sal, pimienta y hierbas provenzales.
en el plato quedan el tomate y el revuelto de setas, un gran hueco libre… corto jamón y pillo una cerveza de la nevera.
digno de foto, deliciosa cena.
hubo una vez que anduve por un río, tan sólo por verte al final de él. calado hasta los huesos, con más agua dentro de mis zapatillas que la que había en el río. atravesando los rápidos, bajando cataratas, deslizándome por las gargantas. todo mereció la pena por el final, porque me esperabas tu, porque me secaste y me diste calor.
qué no haría yo por ti… si viéndote sonreír me siento realizado, si viéndote feliz soy feliz.
no hay nada en este mundo que yo no pueda hacer por ti.
siempre golpes. me despierto con esos golpes sobre mi cabeza, intento seguir durmiendo, pero nunca paran.
pom pom pom.
son las nueve de la mañana.
pom pom pom.
doy vueltas en la cama, me pongo bocarriba, hundo la cara en la almohada.
pom pom pom.
me levanto, cansado ya de los martillazos en mi cabeza, de los golpes incesantes sobre mi.
pom pom pom.
me ducho, los golpes siguen.
pom pom pom.
voy de un lado a otro de la casa, sin saber que hacer, ni cómo ocupar la cabeza para liberarla de los golpes.
pom pom pom.
me siento en el sofá a leer, ya sin sueño, sin ganas de volver a dormir. empiezo a leer una página, y ya no hay martillazos, y apostaría lo que fuera a que mañana a la misma hora empezarán, justo sobre mi cabeza, lo harán para despertarme y no dejarme dormir.
pom pom pom.
en la casa hay silencio, m se queda dormido entre mis brazos. yo, le miro y le acaricio. enseguida se cierra los ojos y ronca. a veces tiene pesadillas y hace ruidos o mueve por impulsos las piernas.
me gusta que se duerma entre mis brazos, o encima de mi en el sofá. cuando está conmigo en el sofá, se despierta y se cambia de postura y se vuelve a quedar dormido y a roncar.
me gusta tenerle a mi lado.
- ya, ¿ y cómo se supone que debería estar?
la noche llega, y el frio con ella. y no pasará nada, nada significa que finalice un año, un año no significa nada, nada es nada.
duermes a mi lado, y no quiero que entre la luz por la ventana, no quiero que te despiertes, no quiero pensar en tener que marcharme.
no te tengo, te busco y cuando parece que te encuentro desapareces, como si nunca hubieses existido en realidad. me llevo las manos a la nariz, y en ellas está tu olor, prueba evidente que demuestra que estabas aquí.
sigo despertando y no te encuentro, dejando un hueco a mi lado que jamás desaparece. despierto siempre al borde de un precipicio. pienso que a la mañana siguiente todo cambiará, que ya no habrá abismos, que me despertaras mientras bostezas y te estiras recién despertada.
siempre pienso que en algún momento todo cambiará a mejor.
no se puede dormir, cuando deseas dormir en otro lado. no se puede dormir cuando tu cuerpo se encuentra en un lugar distinto en el que se encuentra tu cabeza. la cabeza no puede dormir alejada del cuerpo, no descansa.
nunca debería separarse una cabeza de un cuerpo. nunca un ser humano debería vivir desmembrado.



